
Tú, sólo tú, por siempre tú, sólo tú... embriagándome con tu arrogancia, asaltando mi fantasia, adueñandote lentamente de mi volatil imaginación, me retienes en imagenes que me llevan a la agonía.
Me arrincono de nuevo en el deseo, escribiendo con las cenizas de un cigarro, imitando al eco de tu silencio, arrastrandome a sueños falsos; recapitulando, no arrepentido pero si molesto... tarde como siempre... y otra vez, esperando a lo imposible, o por lo menos a lo nada factible... Pero ésto es tan sólo el comienzo, Aun no termino, entraré ésta noche a tu sueño...
-LLaman a la puerta, ¿quien será?
Me arrincono de nuevo en el deseo, escribiendo con las cenizas de un cigarro, imitando al eco de tu silencio, arrastrandome a sueños falsos; recapitulando, no arrepentido pero si molesto... tarde como siempre... y otra vez, esperando a lo imposible, o por lo menos a lo nada factible... Pero ésto es tan sólo el comienzo, Aun no termino, entraré ésta noche a tu sueño...
-LLaman a la puerta, ¿quien será?
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